¡En esta actividad, los participantes se enfrentan como en un futbolín gigante!
Para comenzar, marca posiciones en el suelo con cinta: cada equipo debe contar con tres atacantes, dos defensores y un portero. Los jugadores deben mantener al menos una mano o un pie en la línea delimitada en todo momento, mientras que tienen la posibilidad de cambiar de mano.
Asegúrate de dejar suficiente espacio entre los jugadores para garantizar una buena movilidad. Luego, divide al grupo en dos equipos y ajusta el número de jugadores según el tamaño de tu grupo. Puedes usar un balón de espuma o incluso mini-bastones de hockey de plástico para hacer el juego aún más divertido.
Para comenzar, marca posiciones en el suelo con cinta: cada equipo debe contar con tres atacantes, dos defensores y un portero. Los jugadores deben mantener al menos una mano o un pie en la línea delimitada en todo momento, mientras que tienen la posibilidad de cambiar de mano.
Asegúrate de dejar suficiente espacio entre los jugadores para garantizar una buena movilidad. Luego, divide al grupo en dos equipos y ajusta el número de jugadores según el tamaño de tu grupo. Puedes usar un balón de espuma o incluso mini-bastones de hockey de plástico para hacer el juego aún más divertido.
¡Esta actividad muy divertida es ideal para fortalecer la cohesión del equipo! En un ambiente relajado y amigable, los participantes desarrollan su espíritu de equipo mientras estimulan su creatividad... ¡una excelente manera de cultivar relaciones sólidas y mejorar la interacción dentro del grupo!