Para comenzar este juego, es necesario reunir monedas (como centavos o cualquier otro tipo de moneda). Lo más sencillo es que cada uno vacíe sus bolsillos (las recuperarás después, no te preocupes). Las monedas se colocan en un recipiente común, y cada persona saca una al azar. Cada participante comparte luego un evento significativo que les ocurrió ese año, basado en el año inscrito en la moneda.
Este juego es interesante en el contexto de un team building porque ofrece una manera sencilla y directa a los participantes de conocerse mejor. Es un rompehielos rápido que ayuda a relajar a los miembros del equipo antes de una reunión, animándolos a compartir momentos personales significativos. Al compartir historias relacionadas con los años específicos de las monedas, los participantes establecen conexiones personales que refuerzan los lazos del equipo y favorecen un ambiente de trabajo más amigable y abierto.