El objetivo de este juego es llevar a los participantes a demostrar creatividad mientras descubren nuevas palabras, todo en un ambiente lúdico y competitivo. Ideal para grupos de 4 a 8 jugadores, este juego incita a los participantes a inventar definiciones para palabras obscuras elegidas en un diccionario. La idea es hacer que el aprendizaje sea divertido mientras se fomenta la interacción entre los jugadores, lo que lo convierte en una actividad perfecta para romper el hielo o fortalecer la cohesión del equipo.
Para organizar una ronda, comience dividiendo a los jugadores en pequeños grupos si tiene un gran número de participantes. Debe tener al menos un diccionario, así como papel y bolígrafos para cada jugador. El juego comienza cuando el primer jugador, designado como "el seleccionador", elige una palabra poco conocida en el diccionario y se la comunica a los demás jugadores deletreando correctamente la palabra. Si alguien ya conoce la definición de la palabra, el seleccionador debe elegir otra. Una vez seleccionada la palabra, cada jugador debe inventar y escribir una definición creativa de la palabra en un trozo de papel, que luego entregará al seleccionador. El seleccionador, por su parte, anota la verdadera definición de la palabra en su propio papel.
Cuando se han presentado todas las definiciones, el seleccionador las lee en voz alta, incluyendo la verdadera definición. Cada jugador vota entonces por la definición que cree que es correcta, sin poder votar por la suya. El seleccionador no participa en la votación, ya que conoce el verdadero significado de la palabra. Los jugadores suman puntos por cada voto recibido para su falsa definición, y el seleccionador gana 3 puntos si nadie adivina la correcta. El juego continúa de esta manera hasta que cada jugador haya tenido la oportunidad de convertirse en el seleccionador, y las puntuaciones se acumulan en cada ronda.
Un excelente rompehielos que estimula no solo la creatividad, sino también la reflexión estratégica y el humor. El juego fomenta la interacción y el intercambio entre los participantes, al mismo tiempo que promueve la cooperación y la competencia amistosa. También permite descubrir aspectos insospechados de la personalidad de sus colegas, como su imaginación o su capacidad para engañar con convicción. Además, al requerir una escucha atenta y un análisis de las propuestas de los demás, este juego refuerza la comunicación y la cohesión dentro del grupo.