Este juego tiene como objetivo practicar y demostrar la importancia del feedback positivo y apreciativo. Los participantes se disponen en dos filas de sillas, frente a frente, estrechamente espaciadas. Si el número de participantes es impar, se coloca una silla adicional al frente para el conductor del autobús imaginario.
El facilitador introduce la actividad explicando que consiste en ponerse en situación como si los participantes estuvieran en un autobús en un trayecto de regreso y comenzaran a interactuar positivamente con su vecino. Cada participante es invitado a sentarse, con las rodillas casi en contacto con las de su vecino, para favorecer la intimidad y la escucha. Una fila comienza a dar retroalimentaciones positivas a la otra fila en un tiempo limitado de 45 segundos, utilizando formulaciones como:
- "Lo que aprecio de ti es..."
- "Soy feliz cuando tú..."
Después de una señal sonora, los roles se invierten y la segunda fila toma su turno.
El juego continúa con rotaciones periódicas de los participantes, asegurando que cada uno tenga la oportunidad de recibir y dar feedbacks positivos. Después de varias rondas, una discusión de debriefing permite a los participantes reflexionar sobre el impacto de este tipo de feedback en la energía del grupo y explorar cómo podrían integrar más feedback positivo en su vida diaria, ya sea dentro del grupo, de la organización o incluso dentro de su familia.
Este juego es particularmente interesante en el contexto del final de un team building ya que fomenta no solo una comunicación positiva y constructiva, sino que también refuerza la cohesión grupal. Al permitir que cada uno reciba retroalimentaciones positivas de sus pares, promueve un clima de confianza y apoyo mutuo dentro del equipo. Además, las discusiones de debriefing ofrecen una oportunidad valiosa para que los participantes exploren cómo pueden aplicar los principios del feedback positivo en su entorno profesional y personal, fortaleciendo así las relaciones interpersonales y la motivación colectiva.