- Desarrollar la capacidad de observar, descifrar e interpretar las emociones y actitudes
- Sensibilizar sobre la importancia del lenguaje corporal en las interacciones humanas
- Aprender a expresar y gestionar mejor las propias emociones
- Tomar conciencia del impacto del no verbal en la comunicación
- Fomentar la reflexión sobre la relación con el otro y la postura profesional
- Situaciones concretas donde juegan, exageran y analizan emociones y actitudes
- Desafíos fotográficos y de vídeo para observar e interpretar rostros, posturas y tonos de voz
- Ejercicios lúdicos para poner a prueba su capacidad de leer el no verbal
- El trabajo en equipo, el intercambio de opiniones y los retornos inmediatos de los compañeros
- El análisis colectivo que genera tomas de conciencia y discusiones apasionantes
Durante un tiempo limitado (2 a 3 horas), los estudiantes participan en una competencia en equipos basada en más de 40 desafíos fotográficos y de vídeo, deliberadamente más numerosos de lo que es posible realizar.
Los desafíos les llevan a:
- observar actitudes, expresiones y emociones,
- ponerse en situación,
- simular, exagerar, analizar e interpretar,
- confrontar sus percepciones con las de los demás.
Un breve tiempo de conexión permite lanzar la experiencia, seguido de un tiempo de juego intenso, y luego un análisis profundo para analizar los aprendizajes.
Después de una breve fase de introducción y conexión a la plataforma, los estudiantes se dividen en equipos y acceden a su lista de desafíos.
A lo largo de la experiencia, deben:
- observar expresiones faciales, posturas, gestos o entonaciones,
- interpretar emociones a partir de fotos, vídeos o frases,
- ponerse en escena para experimentar diferentes actitudes,
- comparar sus análisis y debatir sobre sus interpretaciones.
Los desafíos alternan entre observación, acción y reflexión, creando un ritmo dinámico y atractivo.
La experiencia concluye con un tiempo de análisis colectivo (recomendado: 45 minutos o más) para revisar las realizaciones, compartir sensaciones y anclar los aprendizajes.
La experiencia concluye con un tiempo de análisis colectivo (recomendado: 45 minutos o más) para revisar las realizaciones, compartir sensaciones y anclar los aprendizajes.
- Una mejor comprensión del lenguaje corporal
- Una conciencia de la importancia de las emociones en las interacciones
- Estudiantes más atentos a su postura y a la de los demás
- Intercambios más ricos y matizados en situaciones de comunicación
- Una reflexión iniciada sobre la gestión emocional y relacional
Esta experiencia está dirigida a estudiantes de educación superior, de todos los niveles.
Es particularmente relevante para:
- los programas de dirección, recursos humanos o liderazgo;
- los cursos relacionados con las profesiones de relación humana, comunicación o comercio;
- los estudiantes que necesitan interactuar, gestionar, convencer o colaborar regularmente.
Puede ser integrada:
- en un módulo de habilidades blandas,
- durante un día temático,
- o como un taller experiencial complementario a los aportes teóricos.
